Guía

Como esta Bolivia segun el informe del BCB: 1.044 millones que salieron, reservas en minimos, y como protegerse de lo que viene

Radiografia de la economia boliviana a partir del Reporte de Inflacion y Politica Monetaria del BCB, cruzado con 759 dias de serie diaria del mercado paralelo. Dos anos de recesion, 69,7% de empleo informal, 5,7 millones de personas en pobreza proyectadas, 1.044 millones de dolares acumulados fuera del sistema y reservas en 3.617 millones. Que implica para los proximos meses y ocho medidas concretas para protegerse.

18 de agosto de 2026·20 min

LA PAZ — El Banco Central de Bolivia publicó este mes su Reporte de Inflación y Política Monetaria del segundo trimestre de 2026. Son cuarenta y cuatro páginas, cuarenta y dos gráficos y tres tablas, y constituyen la radiografía más completa de la economía boliviana que hay disponible hoy en un solo documento.

Todas las cifras oficiales de este artículo salen de ahí, con su tabla o su sección indicada, para que cualquiera pueda abrir el documento y comprobarlas.

Fuente primaria

Reporte de Inflación y Política Monetaria · Año 1, Segundo Trimestre 2026

Banco Central de Bolivia · publicado en agosto de 2026 · 44 páginas · PDF, 1,8 MB. Datos cerrados al 30 de junio de 2026. El siguiente reporte se publica el 19 de octubre.

La serie del mercado paralelo con la que se cruza es propia: 759 días de mediciones diarias del libro de anuncios de 16 exchanges, del 21 de julio de 2024 al 18 de agosto de 2026.

Vale la pena leerlo con atención, porque sus tablas dicen bastante más que su relato. Hay filas que registran, sin comentario, cosas que a cualquier boliviano con un sueldo y unos ahorros le conviene saber: cuánto dinero salió del país en seis meses, en qué estado quedaron las reservas, qué está programado que pase con la cantidad de bolivianos en circulación entre julio y diciembre, y qué ajuste de precios se acaba de posponer para 2027.

Lo que sigue es esa lectura, cruzada con nuestra propia serie diaria del mercado paralelo —759 días de mediciones, desde julio de 2024— y con lo que implica en la práctica. Al final hay una sección concreta sobre cómo protegerse.

PIB acumulado a junio
diez trimestres de caída · dos años de recesión
−3,34%
Inflación interanual a junio
desde 20,4% con que cerró 2025
9,23%
Empleo informal urbano
3,2 millones de personas · máximo de la serie
69,7%
Personas bajo la línea de pobreza
proyección 2026 · eran 5,4 millones en 2025
5,7 M
Divisas acumuladas fuera del sistema
primer semestre · 28,9% de las reservas
$1.044 M
Reservas internacionales netas
a junio · −2,6% pese al bono de $1.000 M
$3.617 M
Dólar paralelo hoy
+17% sobre el último dato del informe
Bs 11,68
Base monetaria programada 2do sem.
tras contraerse 10.329 M en el primero
+12.127 M

La economía real: dos años de recesión y siete de cada diez empleos informales

Antes del dinero conviene mirar la producción, porque todo lo demás cuelga de ahí. El informe es explícito y no lo adorna: la actividad económica «continuó con la senda de deterioro iniciada en el último lustro, periodo que registró diez trimestres de decrecimiento y dos años de recesión continuos». Para 2026 proyecta que el Producto Interno Bruto acumule una variación de −3,34% a junio. Los bloqueos de carreteras de mayo y junio, que paralizaron el eje troncal, explican parte del semestre.

Empleo informal urbano

69,7%3,2 millones de personas

Siete de cada diez trabajadores urbanos en Bolivia están en el sector informal.

Es el máximo de la serie. La informalidad implica, por definición del propio informe, baja productividad e ingresos menores, sin aportes ni cobertura.

RIPoM II Trim. 2026, Gráfico 1.16 y sección I.3.

El mercado laboral acompaña el deterioro: la subocupación subió a 8,21% de la población ocupada —unas 374 mil personas trabajando menos horas de las que quieren— y la subutilización de la fuerza laboral llegó al 11,43%, con proyección de 11,6% para diciembre. El ingreso laboral medio, que antes de la pandemia rondaba los Bs 3.000 mensuales, estaba en Bs 2.847 al cierre de octubre de 2025. Son bolivianos que hoy compran bastante menos.

Y el resultado de todo eso está en la sección I.3, que es la más dura del documento: en 2025, el 44,7% de la población boliviana —5,4 millones de personas— quedó por debajo de la línea de pobreza. Para 2026 el informe estima que «alrededor de 5,7 millones podrían encontrarse en situación de pobreza». Trescientas mil personas más en un año.

Pobreza monetaria

5,7 Mdesde 5,4 M en 2025

La proyección de pobreza para 2026 está calculada sobre una inflación proyectada de 9,22%.

Lo dice la nota al pie n.º 2 del informe. La línea de pobreza es el valor de una canasta: si los precios suben más de lo previsto, la cifra de personas pobres sube con ellos.

RIPoM II Trim. 2026, sección I.3 y nota al pie 2.

El dinero se está yendo, y está en la Tabla 1.1

La cifra más importante del informe no está en la sección de inflación ni en la cambiaria. Está en la Tabla 1.1, la Posición de Inversión Internacional, en una fila llamada «Otra Inversión», dentro de los activos.

El propio documento explica qué contiene esa fila: «las tenencias de divisas de los hogares, empresas y entidades financieras tanto en efectivo como en depósitos en el exterior». La columna de transacciones del primer semestre marca +1.044 millones de dólares.

Tabla 1.1 · fila «Otra Inversión»

$1.044 M28,9% de las reservas

Lo que hogares y empresas bolivianas acumularon en dólares en efectivo y en cuentas fuera del país, en un solo semestre.

Es más que los 1.000 millones que Bolivia consiguió colocando bonos soberanos en mayo. En la contabilidad de la balanza de pagos figura como un aumento de activos que mejora la posición del país.

RIPoM II Trim. 2026, Tabla 1.1 · columna de transacciones, Otra Inversión (activos).

Contablemente es un activo y por lo tanto «mejora» la posición internacional de Bolivia. Económicamente es la señal más limpia que existe sobre lo que la gente con capacidad de ahorro cree que va a pasar: en el mismo semestre en que el mercado cambiario se unificó y el dólar se calmó, mil cuarenta y cuatro millones se pusieron a salvo.

El efecto se ve al mirar las reservas. Bolivia tuvo un superávit de cuenta corriente de 1.376 millones de dólares en el semestre —los precios del oro y la plata ayudaron— y encima colocó mil millones en bonos soberanos en mayo. Con 2.376 millones de ingresos identificables, las reservas deberían haber subido con claridad. Terminaron en 3.617 millones, un 2,6% menos que en diciembre.

La resta que conviene tener presente

Divisas que entraron al país en el primer semestre de 2026, contra lo que quedó en las reservas internacionales.

Superávit de cuenta corriente, primer semestre
+$1.376 M
Bonos soberanos colocados en mayo
+$1.000 M
Ingresos identificables de divisas
+$2.376 M
Variación de los activos de reserva (3.713 → 3.617)
−$96 M
Divisas acumuladas fuera del sistema (Otra Inversión)
−$1.044 M
Pérdida por caída del precio del oro
−$414 M

Un país que ingresa 2.376 millones de dólares y cierra el semestre con menos reservas que cuando empezó tiene una filtración, y el propio informe permite ubicarla.

Elaboración propia con cifras del RIPoM II Trim. 2026 (Cuenta Corriente, Tabla 1.1 y sección de reservas).

Hay un tercer elemento, en un párrafo de la página 4, que importa para entender de qué están hechas esas reservas. El Banco Central informa que pagó «la obligación por la operación forward de 4,32 toneladas suscrita en junio de 2025, quedando pendientes dos operaciones cuyo vencimiento será en el segundo semestre (1,1 toneladas en agosto y 1,2 toneladas en octubre)», y menciona «sanear estos pasivos heredados por la pignoración del oro monetario que forman parte de las RIN».

Reservas internacionales

2,3 t6–8% de las RIN

Toneladas de oro con salida ya comprometida en este semestre: 1,1 en agosto y 1,2 en octubre.

Las reservas bolivianas son sobre todo oro, parte de él pignorado como garantía. A eso se suman 414 millones de dólares de pérdida por la caída del precio internacional del oro en el semestre.

RIPoM II Trim. 2026, página 4. Valoración propia según el rango de precio del oro del período.

El tipo de cambio: qué pasó en julio y dónde estamos

El 26 de junio, mediante Resolución Ministerial 245/2026 y Resolución de Directorio 088/2026, Bolivia formalizó el régimen cambiario flexible y enterró el tipo de cambio fijo. Ese día el paralelo estaba en Bs 9,95. El informe cierra sus datos el 30 de junio, con el paralelo en el mismo nivel.

Junio fue, medido con nuestra serie, un mes excepcionalmente quieto: el dólar paralelo pasó el mes entero entre 9,91 y 10,07, un rango de 1,61%, el más estrecho de los veinticuatro meses completos que llevamos midiendo.

Rango mensual del dólar paralelo
Distancia entre el precio máximo y el mínimo de cada mes, en porcentaje. Junio de 2026 marca el mínimo de los 24 meses completos de la serie; julio, el máximo del último año. Agosto, mes en curso.
Fuente: dolaresabolivianos.com, serie diaria del mercado P2P (16 exchanges), 21 jul. 2024 – 18 ago. 2026.

Julio fue lo contrario. El 31 de julio el paralelo tocó Bs 12,19: un alza de 22,5% en treinta y un días. El tipo de cambio oficial siguió el mismo camino, subiendo 23,0% hasta 12,25. Desde entonces cedió algo, y hoy el paralelo está en torno a Bs 11,68, con el oficial de venta prácticamente pegado.

Del cierre del informe al pico

+22,5%en 31 días

El paralelo pasó de Bs 9,95 el 30 de junio a Bs 12,19 el 31 de julio.

Es el movimiento cambiario más rápido desde la crisis de 2025. Hoy el nivel está un 17% por encima del último dato que recoge el informe.

Serie diaria propia (paralelo) y cotizaciones del BCB (oficial).

Abril a agosto de 2026: el paralelo y el oficial, ya juntos
Dólar paralelo (mediana del libro de compra) y tipo de cambio oficial de venta, en bolivianos. El informe del BCB cierra sus datos el 30 de junio.
Fuente: dolaresabolivianos.com (paralelo) y Banco Central de Bolivia (oficial), serie diaria.

Aquí hay una noticia genuinamente buena, y conviene decirla con claridad porque cambia la vida cotidiana. La brecha cambiaria desapareció. En marzo de 2025 el paralelo estaba un 69,4% por encima del oficial: había dos países dentro de un país, uno donde el dólar valía 6,96 y otro, el real, donde valía casi doce. Hoy la brecha es de −2,4%: el dólar oficial está incluso por encima del de la calle, y el 8 de agosto llegó a estar 5,6% por encima.

La brecha cambiaria pasó de 69% a cero, y cruzó al otro lado
Diferencia entre el dólar paralelo y el oficial de venta, promedio mensual, en porcentaje. No hay dato oficial entre abril y noviembre de 2025 porque no se publicaban cotizaciones.
Fuente: dolaresabolivianos.com (paralelo) y Banco Central de Bolivia (oficial). El tramo abr.–nov. 2025 está interpolado por ausencia de dato oficial.

Que el precio oficial sea más caro que el de la calle es la prueba más difícil de falsificar de que la unificación es real: nadie hace cola en un mercado paralelo que cobra más. Y no es un rezago administrativo. La correlación entre los cambios diarios de ambos precios desde mayo es de +0,46 el mismo día, sin apenas diferencia entre adelantarse o retrasarse. Se mueven juntos porque ya son el mismo mercado.

Ahora, cómo se cerró esa brecha importa para saber dónde estamos. Entre el pico de mayo de 2025 (Bs 19,00) y el mínimo de febrero de 2026 (Bs 9,06), el dólar paralelo bajó 9,94 bolivianos; en el mismo lapso el oficial subió de 6,96 a 8,84, es decir 1,88. La brecha se cerró en un 84% porque el paralelo se desplomó y sólo en un 16% porque el oficial subiera a buscarlo.

Eso sugiere que mayo de 2025 fue pánico más que fundamento, y que la calma de junio de 2026, con el dólar en 9,95, pudo ser el otro extremo del péndulo: una apreciación sostenida por el optimismo del cambio de régimen. Bajo esa lectura, el 22% de julio no es el fracaso de la flotación, sino el mercado buscando el número que ni 19 ni 9,95 eran. Hoy el paralelo está un 38,5% por debajo del pico de 2025 y un 17,4% por encima del suelo de junio.

Lo que está programado para el segundo semestre

Aquí está la parte del informe que más dice sobre los próximos meses. Está en la Tabla 3.1, el Programa Monetario Modificado que el Directorio aprobó el 7 de julio.

Toda la arquitectura del nuevo régimen se apoya en una idea: si el tipo de cambio ya no es el ancla de los precios, lo es la Base Monetaria —la cantidad de dinero que emite el Banco Central—. Y el informe presenta como logro que esa Base Monetaria se contrajo más de 10.300 millones de bolivianos en el primer semestre. Es cierto.

En la fila «Pro memoria» de esa misma tabla está lo que viene después.

Base Monetaria · el ancla de los precios

+12.127 Mtras contraerse 10.329 M

La cantidad de dinero está programada para expandirse en el segundo semestre más de lo que se contrajo en el primero.

Equivale al 117% de la contracción. La expansión neta prevista para el conjunto de 2026 es de Bs 1.797 millones.

RIPoM II Trim. 2026, Tabla 3.1 · fila Pro memoria «Base Monetaria MN y UFV».

El Programa Monetario Modificado, en sus propias cifras
Flujos en millones de bolivianos. Negativo = contracción, positivo = expansión. Primer semestre ejecutado contra segundo semestre programado.
Fuente: Banco Central de Bolivia, RIPoM II Trim. 2026, Tabla 3.1 (Programa Monetario Modificado 2026).

La fila de al lado explica por qué. El crédito neto del Banco Central al sector público se contrajo 1.505 millones en el primer semestre y está programado para expandirse 11.017 millones en el segundo. Y el motivo no es un misterio: la página 20 lo enumera. La eliminación de la subvención a los combustibles, que primero se corrió al último trimestre y después —según el propio texto— «se trasladan a la gestión 2027»; bonos extraordinarios de personal comprometidos en el primer semestre; los intereses de los bonos soberanos recién emitidos; y menores desembolsos externos de lo previsto.

Merece precisarse cómo se logró la contracción del primer semestre, porque de ahí se deduce lo demás. Según el informe, fue posible «por la importante acumulación de depósito que el Sector Público realizó en el BCB»: el Estado guardó plata en el banco central. Un depósito no es dinero destruido, es dinero guardado, y la Tabla 3.1 programa su retiro para el segundo semestre.

Lo que impide que eso se convierta en inflación es la esterilización: retirar liquidez del sistema colocando títulos. La meta revisada para el segundo semestre es retirar 13.736 millones de bolivianos, un 53% más de lo que se retiró en todo el primer semestre. Y el antecedente inmediato no ayuda.

Regulación monetaria del segundo trimestre

26%1.768 de 6.856 M

Lo que se retiró de liquidez frente a lo que el propio lineamiento trimestral exigía.

En reservas, el patrón se repite: la meta del primer semestre era acumular 443 millones de dólares y se acumularon 75, un 17%. La meta del segundo semestre se elevó a 671 millones.

RIPoM II Trim. 2026, sección III.2 y Tabla 3.1.

Meta1er sem. previsto1er sem. logrado2do sem. exigido
Regulación monetaria (Bs millones)10.2408.97413.736
Regulación monetaria, solo 2do trim.6.8561.768 (26%)9.696
Reservas netas (USD millones)44375 (17%)671
Emisión monetaria, meta anual2.091−5423.920

Puesto todo junto: el segundo semestre exige, a la vez, la mayor esterilización monetaria de la serie, la mayor acumulación de reservas en años, un déficit fiscal más grande que el del primer semestre y un ajuste de combustibles que ya se aplazó dos veces.

Lo que de verdad encarece: no es sólo el dólar

Un detalle técnico con consecuencias muy concretas en el precio de la tienda. El informe dedica un apartado a las monedas de los socios comerciales y muestra, en su Gráfico 2.9, que entre diciembre y julio el yuan chino se apreció frente al dólar (de 6,98 a 6,75) y el real brasileño también (de 5,47 a 5,07). Señala además que China, Brasil y Colombia «explican ligeramente más del 50% del comercio».

Si se cruza ese gráfico con nuestra serie del paralelo en la misma ventana, aparece algo que el dato del dólar por sí solo no muestra: como esas monedas subieron contra el dólar, y el boliviano bajó contra el dólar, importar de esos países se encareció más que el dólar mismo.

Coste de importar · diciembre 2025 → julio 2026

+27,7%China: +22,4%

Traer mercadería de Brasil cuesta hoy 27,7% más bolivianos; de China, 22,4% más.

El dólar subió 18,3% contra el boliviano en esa ventana. La apreciación del real y del yuan añade entre cuatro y nueve puntos de encarecimiento por encima de eso.

Cruce del Gráfico 2.9 del RIPoM (monedas de socios) con la serie propia del dólar paralelo.

Cuánto se encareció importar, por origen
Variación del coste en bolivianos de una unidad de la moneda de cada socio, entre diciembre de 2025 y el 31 de julio de 2026.
Fuente: Gráfico 2.9 del RIPoM (monedas de socios) y dolaresabolivianos.com (dólar paralelo).

En un país que el propio informe describe con «elevada dependencia de insumos importados», este es el canal por el que el tipo de cambio llega al precio del pan, del repuesto y del electrodoméstico. Y llega con retraso: los inventarios comprados a 9,95 se agotan, y los que los reemplazan se compraron a 11,70.

Sobre la fiabilidad de estos números

Un diagnóstico vale lo que valen sus datos, así que conviene decir de dónde salen. Nosotros medimos el mercado paralelo de forma independiente: una serie diaria construida desde el libro de anuncios de dieciséis exchanges, que no depende de ninguna fuente oficial. Eso permite contrastar.

Nivel del dólar paralelo al cierre de junio de 2026

Coincide

Dato oficial

Bs 9,98

Medición independiente

Bs 9,95

Nuestra serie marca entre 9,92 y 10,05 esos días. La cotización oficial de compra que registramos el 30 de junio es 9,76, el mismo valor que etiqueta el Gráfico 3.2 del informe.

Pico del paralelo en 2025, descrito como «se aproximó a Bs20/USD»

Coincide

Dato oficial

≈ Bs 20

Medición independiente

Bs 19,00

Máximo absoluto de 759 días de mediciones, alcanzado el 16 de mayo de 2025.

Interrupción en la publicación de estadísticas hasta diciembre de 2025

Coincide

Dato oficial

casi tres años

Medición independiente

248 días sin dato

Entre el 28 de marzo y el 1 de diciembre de 2025 no pudimos registrar ninguna cotización oficial. El hueco en nuestra serie termina el día en que empezó a publicarse el Valor Referencial del Dólar.

Las cifras cambiarias del informe se sostienen frente a una medición externa, y eso importa para todo lo anterior: significa que el resto del diagnóstico —las reservas, las divisas que salieron, el programa monetario— se puede leer como lo que dice ser.

Lo que viene: seis implicaciones

De todo lo anterior se desprenden consecuencias bastante directas para los próximos meses. No son predicciones de precio; son las implicaciones que el propio informe hace difíciles de esquivar.

1. Una inflación por encima del 9,22% es el escenario base, no el riesgo

El Banco Central proyecta que la inflación cierre 2026 en 9,22%, prácticamente igual al 9,23% que registró en junio. Pero el propio informe atribuye la inflación de 20,4% de 2025 a «un elevado pass-through cambiario», y desde el cierre de sus datos el dólar subió 17% y el coste de importar entre 14% y 28% según el origen. El semestre que el informe mide tuvo un dólar promedio de Bs 9,63; en agosto el promedio es de Bs 11,64, un 20,9% más.

Cuánto de eso llega a los precios es discutible —los coeficientes de traspaso suelen situarse entre 0,25 y 0,40 a lo largo de dos a cuatro trimestres, y buena parte caería en 2027—, pero la dirección no lo es. Y la proyección se publica como una línea única, sin abanico de escenarios ni el tipo de cambio como variable.

2. El ajuste de los combustibles no se canceló: se aplazó

Es probablemente la implicación más subestimada del documento. La eliminación de la subvención a los carburantes estaba prevista para julio, pasó al último trimestre y finalmente «se traslada a la gestión 2027». No desapareció: quedó agendada. Y es un shock de precios de primer orden, porque el combustible entra en el coste de todo lo que se transporta, es decir, de casi todo.

Para el ciudadano significa dos cosas: que parte del alivio de precios de 2026 es prestado, y que 2027 trae un aumento conocido de transporte y alimentos.

3. Más bolivianos persiguiendo los mismos dólares

La expansión programada de la Base Monetaria en el segundo semestre —12.127 millones— sólo es compatible con precios estables si la esterilización funciona. El antecedente es un cumplimiento del 26% en el segundo trimestre. Si la liquidez que vuelve al sistema no se retira al ritmo previsto, la presión aparece donde siempre aparece en Bolivia: en la demanda de dólares.

4. Crédito más caro y bancos más apretados

Para esterilizar, el Banco Central sube el precio del dinero, y ya lo está haciendo: las tasas de adjudicación de sus títulos «superaron el 10%» en los plazos largos, la tasa premio de los reportos pasó de 9,75% a 12,25%, el encaje en efectivo subió de 5,5% a 8,5% en mayo, y para el tercer trimestre aprobó un aumento progresivo del encaje en títulos de 2 + 1,5 + 1 puntos porcentuales.

La consecuencia práctica es crédito más caro y más escaso, en una economía que ya lleva dos años de recesión. Si estás pensando en financiar algo, el coste va en esa dirección.

5. El tipo de cambio oficial deja de ser un refugio

Durante quince años el dólar oficial fue más barato que el real, y conseguirlo era el negocio. Eso terminó: hoy el oficial cotiza por encima del paralelo. Ya no hay un precio subsidiado que perseguir, y por lo tanto tampoco una cola que hacer ni un cupo que conseguir. El precio relevante para casi cualquier persona es el de mercado.

6. La cifra de pobreza es un piso

Los 5,7 millones de personas en pobreza que proyecta el informe salen de una microsimulación construida sobre el 9,22% de inflación. Si la inflación termina por encima, la línea de pobreza sube y la cifra sube con ella. Es la implicación más incómoda de las seis y la más directa: el debate técnico sobre el traspaso cambiario se traduce, al final, en cuántas familias no llegan a fin de mes.

Cómo protegerse de lo que se viene

Nada de lo anterior es una catástrofe anunciada, y conviene no leerlo así. Bolivia acaba de hacer el ajuste cambiario más difícil de su historia reciente sin una corrida bancaria, y unificó un mercado que estaba partido en dos. Pero el segundo semestre tiene una agenda cargada, y hay decisiones domésticas que se toman mejor antes que después.

1

Mirá el precio real, no el oficial ni el del titular

Desde julio el oficial y el paralelo están pegados, y a veces el oficial es más caro. El número que importa para decidir es el de mercado del momento, con su compra y su venta, porque entre una y otra hay unos 15 centavos de diferencia que salen de tu bolsillo.

Precio del dólar hoy
2

Dividí tus ahorros según la moneda en que gastás, no según el miedo

Si tus gastos son en bolivianos y tus ahorros enteros en dólares, cada apreciación del boliviano te empobrece; al revés, cada devaluación te alcanza de lleno. La referencia sensata es cubrir en dólares lo que se parece a un gasto en dólares —importaciones, viajes, deuda en divisa, ahorro de largo plazo— y mantener en bolivianos el colchón de gastos corrientes de los próximos meses.

Ojo: Dolarizar todo tiene su propio coste: el dólar no rinde intereses y cada conversión de ida y vuelta te cobra el spread.

3

Si mantenés bolivianos, exigí una tasa que le gane a la inflación

Esto es nuevo y es la consecuencia más útil del informe. Con la inflación en 9,23% y el Banco Central colocando títulos por encima del 10% en los plazos largos, un depósito a plazo fijo en bolivianos puede hoy dar rendimiento real positivo. Bolivianos parados en una caja de ahorro al 1% pierden poder de compra todos los meses; en un DPF a tasa competitiva, no necesariamente.

Ojo: Un DPF te protege de la inflación interna, no de una devaluación. Y te inmoviliza el dinero a plazo: no lo uses para el fondo de emergencia.

4

No cambies en el pico del pánico

Julio dejó la lección con datos: quien compró dólares el 31 de julio pagó Bs 12,19; tres semanas después el precio era Bs 11,68. El mercado P2P tiene horas y días sistemáticamente mejores, y los movimientos grandes suelen corregir en parte. Si podés partir la operación en varios tramos en vez de hacerla toda de golpe, reducís el riesgo de comprar justo arriba.

Mejores horarios y días, con 314.000 operaciones
5

Presupuestá ya el ajuste de los combustibles

Está agendado para 2027 y afecta al transporte, y por lo tanto a los alimentos. No es un rumor: está escrito en la página 20 del informe como una reprogramación. Quien tenga margen para absorberlo por partes —revisando ahora gastos fijos y contratos— lo va a pasar mejor que quien lo reciba de golpe.

6

Revisá en qué moneda está tu deuda

Es la asimetría que más daño hace en una devaluación. Deuda en bolivianos a tasa fija con ingresos en bolivianos: la inflación juega a tu favor y no hay que hacer nada. Deuda en dólares o indexada con ingresos en bolivianos: cada punto de devaluación te sube la cuota real, y conviene mirarlo antes de que se acumule.

7

Protegete del fraude, que sube cuando sube el dólar

En los picos de volatilidad se multiplican los comprobantes falsos y las apelaciones exprés para que el exchange libere los fondos antes de que llegue el dinero. Confirmá siempre que el dinero está acreditado en tu banco antes de liberar, y desconfiá de la urgencia.

Cómo se manipula el libro P2P
8

Ponete alertas y dejá de mirar la pantalla

La peor decisión cambiaria es la que se toma con prisa y con el precio moviéndose. Fijá de antemano el precio al que te conviene operar, configurá el aviso y esperá a que llegue, en vez de revisar diez veces al día.

Alertas de precio, gratis y sin registro

Aviso. Esto es análisis de datos públicos, no asesoría financiera personalizada. No conocemos tu situación, tus ingresos ni tus obligaciones, y ninguna de estas ideas sustituye el criterio de alguien que sí los conozca. Las decisiones sobre tu dinero, y sus consecuencias, son tuyas.

Qué mirar el 19 de octubre

El próximo reporte se publica el 19 de octubre y cubrirá julio, agosto y septiembre: el trimestre del salto cambiario y el de la esterilización más exigente. Será el documento que permita saber si el nuevo esquema funciona. Hay cinco cifras concretas que lo dirán:

  • Cuánta liquidez se retiró en el tercer trimestre. La meta es 9.696 millones de bolivianos. En el segundo trimestre se cumplió el 26% de una meta menor. Este es el número que decide si el ancla es un ancla.
  • La fila «Otra Inversión» de la Posición de Inversión Internacional. Si esos 1.044 millones de salida privada se repiten, la unificación habrá ordenado el precio del dólar sin convencer a nadie de quedarse en bolivianos.
  • Las reservas, después de entregar el oro de agosto y octubre. Con 3.617 millones de partida y 2,3 toneladas comprometidas, el saldo de diciembre es el margen real de maniobra del país.
  • Si la proyección de inflación deja de ser una línea. Un abanico de escenarios con el tipo de cambio como variable sería la señal más creíble de que el marco es técnico.
  • Qué fecha tiene el ajuste de combustibles. Ya se movió dos veces. La tercera dirá si es una decisión o una postergación indefinida.

Mientras tanto, el dato del día está arriba de esta página y se actualiza solo. Es, por ahora, la mejor brújula disponible: el precio al que realmente se cambian los dólares en Bolivia, medido todos los días.